Sin embargo, este post no estaría completo si no hablásemos
también de los inconvenientes de los materiales biodegradables. Ningún material
es perfecto y los biodegradables, tampoco, a pesar de las innegables ventajas
que presenta. Hay que tener en cuenta que esta industria en crecimiento puede
solucionar muchos problemas relacionados con el aumento de la contaminación y
la cantidad de residuos existentes en nuestro planeta, pero conocer sus
inconvenientes también nos ayudará a mejorar su uso de cara al futuro.
El mayor inconveniente que existe actualmente para el
desarrollo de los materiales biodegradables es, principalmente, que todavía no
están demasiado extendidos. Esta industria es todavía muy joven, lo que
significa que todavía no da demasiados réditos que impulsen a las empresas a
invertir en este tipo de materiales. Esto también provoca que no sean todavía
fáciles de encontrar, lo que hace que la mayoría de la población acuda a
materiales no biodegradables por comodidad, por ahorro o por simple
desconocimiento de sus beneficios. Además, también deben existir industrias
específicas que permitan la transformación y el aprovechamiento del abono
orgánico que resulta de la descomposición de estos materiales.
Del mismo modo, tampoco existen demasiados centros de
reciclaje especializados en estos materiales y, aquellos que existen, se
encuentran demasiado alejados como para resultar cómodos a la mayoría de los
usuarios. Al no estar demasiado extendidas este tipo de instalaciones, los
restos de estos materiales acaban con frecuencia siendo tirados a la basura,
junto con otros residuos normales y corrientes. Por lo tanto, el principal
inconveniente al que se enfrentan los materiales biodegradables es que todavía
son una apuesta de futuro en lugar de una realidad, lo que dificulta su
difusión, su aprovechamiento, su reutilización y su accesibilidad por parte del
gran público.
